Identifica si tienes lesiones
¿A qué prestar atención?
Para prevenir y detectar a tiempo lesiones que pueden luego llevar a la aparición del cáncer de piel, es importante prestar atención a lo siguiente:
● Lunares que están creciendo y presentan cambios en su color, forma y tamaño. También pueden ser lunares antiguos, que de pronto han empezado a presentar estos cambios.
● Manchas de color marrón o negro nuevas que se presentan en el rostro, área del escote, antebrazos y manos (zonas donde hay mayor exposición solar).
● Lesiones, pápulas (protuberancia sólida y elevación de la piel), granitos que pican, tienen superficie brillante o que sangran y forman costra, sin llegar a sanar.
● Lesiones tipo placas o parches ásperos y escamosos, que pican o causan dolor y que no llegan a sanar.
● Cambios en la textura de la piel como, por ejemplo, arrugas, piel seca o áspera.
● Heridas pequeñas que no cicatrizan o que se curan y vuelven a aparecer.
● En general, cualquier lesión o herida en la piel que luego de cuatro semanas (o un mes) no ha sanado, debe ser revisada por el dermatólogo.

Reconoce las señales ..etc
Conocer la regla ABCDE de los lunares es sumamente útil para que cualquier persona en casa pueda identificar si hay algún lunar que pudiera ser sospechoso y que es mejor que sea evaluado por un dermatólogo.
Aplicarla es importante para prevenir y detectar a tiempo el melanoma, el cáncer de piel más agresivo y mortal.
Esta guía sencilla permite reconocer cambios sospechosos en los lunares y acudir al dermatólogo para tener un diagnóstico y tratamiento temprano.
Estos son los indicadores que pueden alertarnos sobre lesiones sospechosas de cáncer de piel:
● A de Asimetría: Una mitad del lunar o mancha oscura es diferente a la otra.
● B de Bordes: Los bordes no están bien definidos, es decir, son irregulares.
● C de Color: Los lunares tienen varios colores o tonalidades, o tienen tonos negros.
● D de Diámetro: Tiene un tamaño más grande que el borrador de un lápiz (mayor a 6 milímetros).
● E de Evolución: Si el lunar está presentando cambios: si ha cambiado de forma, si ha cambiado de color, si pica, se inflama o sangra, debe ser evaluado por el dermatólogo.


Hazte un autoexamen de la piel
Realizarse el autoexamen de la piel al menos una vez al mes, es clave para detectar a tiempo cambios o lesiones sospechosas que pueden llevar a la aparición del cáncer.
Dedicarle unos minutos a la exploración de todo el cuerpo permite conocer mejor la piel y tener una evaluación permanente de la salud dermatológica.
Al realizar esta evaluación se debe buscar, desde la cabeza hasta los pies, lunares extraños, manchas, cambios en la textura de la piel y protuberancias (bultitos).
Es un examen sencillo, que solo requiere de espejos y de prestar atención. Básicamente, consiste en revisar toda el área de superficie del cuerpo con paciencia.
Las personas que tienen por hábito revisarse toda la piel periódicamente conocen sus lunares al detalle por lo que pueden detectar con facilidad cualquier lesión nueva o si alguno está presentando cambios y acudir al dermatólogo a tiempo.
Siga estos 5 pasos para realizar el autoexamen en casa:


